ESCRITO POR GERMÁN ROMO
Uno y ¿adiós? O empate y gracias, como prefieran. El Manchester City se empeña desde hace algunas jornadas en hacerle la vida más fácil al United. Horripilante desastre defensivo de los de Mancini que acabaron empatando a tres ante un Sunderland bien comandado por Larsson, pero que no debería (sobre el papel) haber supuesto tantos problemas. Sin Agüero las opciones arriba se reducen: menos combinación, menos remate y Silva pierde al socio que mejor le entiende y sin el cual no está funcionando como se esperaba. Aun así, falta mucho más por parte del bloque y el United ya se ha ido a cinco puntos. Los red devils no necesitaron hacer su mejor partido para vencer a un Blackburn que, a base de orden y contragolpes, minó por momentos la autopista de creación y despliegue opulento por la que suele circular Wayne Rooney. Sin su hombre estrella, los de Si Alex tiraron de la mejor pareja exterior de estos momentos en Europa, la dupla Young-Valencia aúna todo lo imprescindible que se requiere de los volantes-extremos modernos: calidad, sacrificio, desborde, y una dosis mortal de gol.
Pegada y suerte. Con un poco de cada cosa el Chelsea se impuso al Vila y aproxima su candidatura a volver a zona Champions. Di Matteo busca el apagafuegos inmediato, así que no se espera un trabajo específico en lo que a la solidez del equipo se refiere. Los Objetivos cercanos: FA Cup, UCL y obtener la cuarta posición en la Premier marcan el ritmo del equipo. La fantasía sigue siendo cosa de Mata, su claridad en la media punta unida a la inteligencia del míster por liberarle de la pizarra, mejora bastante el cuadro. Su asociación con Torres tiene mucho que ver con la resurrección temporal del de Fuenlabrada. A falta de goles, su labor en el acompañamiento está adecentando su año. Y que siga.
Ni lo uno ni lo otro. Los dos puntos que el Milan perdió ante el Catania con la cabeza puesta en la vuelta con el Barça podrían hacer que a final de temporada Massimiliano Allegri se tire de sus exiguos cabellos hasta la extenuación. Y es que (eliminación justa ante los catalanes aparte) el Scudetto de esta temporada se decidirá, si todo marcha parecido, por pequeños detalles entre los dos aspirantes. Queda claro que Ibra y cía. se centrarán ahora en lo de casa, aún así, el nivel de exigencia es altísimo viendo el crecimiento de esta Juve que partido a partido ya se ha colocado a dos puntos. El difícil envite contra el Napoli se saldó con un marcador contundente y dos buenas noticias: el equipo se ajusta poco a poco a las peculiaridades defensivas del sistema y Vidal ha encontrado su sitio en el tablero. Fundamental el chileno para este final de temporada. Fundamental al lado de un Pirlo que volvió a dar clases avanzadas de elegancia y ruptura de líneas con pases áureos. Y van varios tomos ya.
Cinco. Son los goles que anotaron Inter y Roma en sus respectivos encuentros. Mismo número, pero muy diferentes circunstancias para acontecer. Los pupilos de Luis Enrique avanzan en su adopción de un estilo propio con jugadores que tienen mucho que aportar en el futuro de la Serie A, como Borini. El partido ante el Novara refleja algo más de madurez en un equipo que por planteamientos supone una alternativa imperdible para el fútbol italiano. No se trata de revoluciones, ni de rupturas con la escuela transalpina. Otra concepción del fútbol, una idea de defensa con la posesión, de concepto de control por encima de lo físico. Cuando los giallorossi dan con la tecla ofrecen cosas únicas. En el caso del Inter toda prisa es poca. El partido ante el Genoa es la viva imagen de una ruptura descontrolada para intentar desterrar fantasmas del pasado. Dicen que Andrea Stramaccioni llegó al Inter por la insistencia obsesiva de Moratti. El paso de la cantera al primer equipo es una prueba traumática, sobre todo si las esperanzas son tan altas. De su primer duelo se observa una valentía táctica importante, y un evidente desconcierto sobre el sistema a emplear. Algo importante: en el club ya han entendido que para subir hace falta descaro y hambre. El bueno de Andrea no quiere cerrojos, parece.
La presión. Del rodillo muniqués sigue imparable. La temporada encara su recta final y el Bayern recorta la distancia de ataque. Otro zarpazo de Arjen, y ya sólo tres puntos les separan de un Borussia que empató a cuatro en el partido loco de la jornada en la Bundesliga. Ambos contendientes se ven las caras el próximo día once y hay más de lo que parece en juego. El Bayern necesita confirmar que su momento puede con el fútbol-control de los de Klöp. Dos ideas, 1-ser segundo no sirve a ninguno, ni por necesidades de triunfo, ni por trayectoria presente, y 2-la sensación real de que si este Bayer es el tercero en las quinielas de la Champions, la exigencia en liga pasa por el título.
Un poco de todo. Para observar con asombro como los objetivos de liderato de la Ligue 1 se le escapan al PSG. Primera derrota con Ancelotti a cargo del equipo y cuatro partidos sin ganar para uno de los equipos que más ha invertido esta temporada en fichajes. El Montpellier mantiene un liderato que, jugando con la ansiedad capitalina, parece que puede mantener con más éxito de lo vaticinado. Otro poco para felicitar al Olimpiacos por su título de liga. De nuevo Ernesto Valverde corona a los del Pireo en todo lo alto y vuelve a suscitar el interés de campeonatos mayores. El campeón griego, muy españolizado con los Marcano, Orbáiz o Fuster, ha impuesto su equilibrio de regularidad y solidez defensiva con buenas dosis de poderío atacante centrado en la figura del belga Mirallas. Enhorabuena. Y algo más para celebrar el hattrick de Thierry Henry con los New York Red Bulls ante Montreal Impact. Enorme actuación del ex de Barcelona y Arsenal en un inicio de campeonato que pinta bien para los rojiblancos. El francés demuestra que, como pudo admirarse en su vuelta al Emirates, quien tuvo retuvo.
Escrito por Germán Romo









