Nov 12

La Serie A vuelve a verse devastada por los hechos de violencia. Tras la trágica desaparición del inspector de policía Filippo Raciti, ocurrida el pasado 2 de Febrero durante un derby entre el Catania y el Palermo, este domingo ha perdido la vida Gabriele Sandri, un aficionado de la Lazio matado por un disparo, en circunstancias que aún se están investigando. El joven se estaba dirigiendo en un automóvil junto con un grupo de amigos para ver el partido que la Lazio debía disputar en San Siro ante el Inter.

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Gabriele Sandri (Fotografía) era un aficionado habitual de la Lazio, conocido y apreciado como uno de los mejores deejays de Roma y de la Costa Smeralda.
A las nueve de la mañana de ayer, Gabriele Sandri y los cuatros amigos que le acompañaban pararon para repostar en una estación de servicio de Badia al Pino, provincia de Arezzo, en la región de la Toscana. En la gasolinera coincidieron con otros cinco jóvenes, seguidores de la Juventus, que viajaban a Parma para ver a su equipo. Los jóvenes, no se sabe bien por cuales razones, empezaron primero a insultarse y luego a pelear.

Según las primeras investigaciones, un coche de la Polstrada (Policía de carretera de Italia) con dos inspectores de servicio Vieron el incidente desde el otro lado de la autopista. Salieron y uno de ello sacó el arma e hizo dos disparos disuasorios desde el lado opuesto con tan mala suerte que una de las balas mató al joven Gabriele Sandri.

Esa versión, que fue ofrecida por el jefe de la policía de Arezzo (questore), Vincenzo Giacobbe, quien calificó el suceso de “trágico accidente”, no fue suficiente porque el abogado de la familia de Sandri, Luigi Conti, dijo tras sus primeras indagaciones que “Gabriele murió en el asiento trasero de su coche de un disparo que entró por la luna trasera y le alcanzó en la parte izquierda del cuello, casi en la nuca. Puede ser un homicidio voluntario”. El agente de la policía italiana que ayer disparó accidentalmente sobre el aficionado de la Lazio, se sintió desolado por todo lo sucedido y aseguró que no había apuntado con su pistola al pobre chaval.

La noticia de la muerte del joven seguidor tuvo el efecto de una verdadera bomba en los estadios italianos y exasperó los ánimos de los ultras, que desde hace tempo se sienten perseguidos por las leyes contra la violencia establecidas por el gobierno italiano, cuya aplicación ha empeorado las relaciones entre la mayoría de los aficionados más radicales y la policía.

Los incidentes empezaron en Milán, tras el aplazamiento del partido Inter-Lazio. Las aficiones de ambos equipos, hermanadas desde hace varios años, encaminaron juntas en las cercanías del estadio Meazza de Milàn, gritando frases ofensivas contre las fuerzas del orden, como por ejemplo : ‘Vosotros sois las verdadera violencia en los estadios’ o ‘Asesinos, asesinos’. Durante de su marcha el grupo de aficionados agredieron a dos operadores de dos canales televisivos italianos, Rai 1 e Tg 4 y se dirigió a la comisaría de Policía de vía Novara, cercana al estadio, asaltándola con lanzamientos de objetos varios, sobre todos bates, bengalas y piedras.

Mientras estos graves desórdenes se estaban verificando en Milán, en el estadio de Bergamo, en donde hace poco había empezado el partido Atalanta-Milan, unos aficionados radicales del equipo local, enfadados por el mancado aplazamiento del partido, trataron de saltar al terreno de juego, destrozando una valla protectora.
Dos de los jugadores más importantes del equipo de Bergamo, Bellini y el capitan Doni, trataron de razonar con los ultras (como se muestra en la fotografía), pero el mensaje que les llegó, les obligó a pedir al colegiado que suspendiera el partido. Los hinchas amenazaron de hacer algo muy grave y violento si el encuentro no se suspendía. Las protestas de los grupos ultras se habían sucedido en todos los estadios de Primera y también en otros de categorías inferiores, como en Taranto, en donde el arbitro fue obligado a suspender el partido entre Taranto-Massese (tercera división) tras desordenes empezados por la afición local.

Pero lo peor estaba aún por llegar, y no sucedió ni de día ni dentro de los estadios. Fue de noche y en las calles de Roma. La capital italiana vivió momentos de guerrilla, con los ultras de la Lazio empeñados (en esta ocasión increíblemente ayudados por radicales de su gran rival, la Roma) en una violentísima batalla contre las fuerzas del orden romanas, con las que se enfrentaron durante varias horas en distintos puntos de la ciudad. Los ultras, que incluso levantaron barricadas en las calles junto al estadio, llegaron a asaltar una comisaría de Policía y también la sede del Comité Olímpico Italiano (C.O.N.I), que destrozaron.

Un domingo de auténtico terror y de violencia que solo tendrá como consecuencia el empeoramiento de la imagen de Italia y del fútbol italiano en todo el mundo. Mientras el país se siente conmocionado por la muerte del joven Gabriele Sandri, las autoridades se reúnen para decidir qué hacer y cuales serán las medidas de seguridad que se adoptarán para actuar contra la violencia, empezando desde el próximo domingo, cuando se jugará la decimoquinta jornada del campeonato de serie B (segunda división).

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Escrito por Iván, (BlackAndBlueSoul)

Un Comentario para “Tragedia en el Calcio Italiano”

  1. Danny Lee Ray dice:

    Che cosa!!! Io amo la Juventus è la mia squadra preferita,Ma il calcio è più di un gioco per alcune persone…..Che non posso controllare…Mi sento triste,Perché alcune persone non agiscono come tifosi Essi sono malati…..Bastardi hanno messo il nome del reale tifosi della Juventus!!!!!!!
    Riposi in pace Gabriele Sandri

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