ESCRITO POR QUIQUE BALLESTEROS

 

Fernando Alonso no abandonaba desde el Gran Premio de Canadá del año 2011, había puntuado en 23 Grandes Premios consecutivos, era líder indiscutible con unas sensaciones magníficas en su Ferrari pero llegó Bélgica, uno de sus peores trazados del campeonato del mundo (tan solo había logrado ser segundo en 2005) para poner fin a esa magnífica racha y retirarse en una primera curva muy accidentada que casi le cuesta la vida, y que de paso decidió la duodécima prueba de este 2012 tan emocionante.

Spa fue dominado por Jenson Button, tanto el domingo como el sábado cuando el británico regresaba a una pole position tres años y medio después. El campeón del mundo de 2009 monopolizó la situación de principio a fin. No obtuvo el Grand Chelem porque Bruno Senna, a dos giros para el final, obtuvo la primera vuelta rápida de su vida deportiva. Por detrás, el Red Bull de Sebastian Vettel apostó por una parada, y le salió bien (fue segundo por estrategia). Algo que intentó también Michael Schumacher, que volvió a luchar con todos los pilotos que pillaba a su paso.

El Kaiser estuvo a punto de provocar un incidente con Seb cuando entraba por primera vez a boxes, y después fue el protagonista en el fragor de la batalla por el podio con Kimi Raikkonen (que obtuvo el podio), Nico Hulkenberg y Mark Webber. La velocidad punta del Mercedes GP con el DRS era descomunal y solo las ruedas le obligaron a hacer una segunda visita a sus mecánicos. El teutón terminaría séptimo en su 300 Gran Premio.

Sin embargo, esta pugna ralentizaría la marcha de un Mark Webber (sexto). El aussie se vería superado por un Felipe Massa (quinto) que, sin que sirva de precedente, le echaría un cable a Fernando Alonso. En la clasificación de pilotos, el asturiano aventaja en 24 puntos a Sebastian Vettel, en 32 a Mark Webber y en 33 a Kimi Raikkonen.

Destacar el carrerón de los Force India y los Toro Rosso, cuyos cuatro pilotos entraron en los puntos. Y en su batalla particular, Pedro Martínez de la Rosa, que tuvo que parar en el Safety Car, ha terminado último en esta carrera (décimo octavo) y eso que, en varias fases de la carrera, rodaba por encima de Charles Pic y Heikki Kovalainen.

La primera curva.  En definitiva, Sebastian Vettel fue el máximo beneficiado de una salida accidentada protagonizada por Romain Grosjean, que una vez más pecó de inmadurez en un inicio de carrera. El francés había cerrado la puerta a Lewis Hamilton, ambos monoplazas se tocaban, perdían el control y se llevaban por delante tanto a Sergio Pérez como a Fernando Alonso, el cual tuvo la suerte que el Lotus no tocara su cabeza por milímetros. Un milagro. Y todo ello mientras Pastor Maldonado se colaba y salía antes que nadie. No fue necesario un Drive Throught porque unos giros después destrozaba su alerón delantero. Para hacérselo ver el venezolano.

En conclusión, la FIA tomaba posteriormente medidas y decidía no solo el castigo sobre el sudamericano de cara a la próxima carrera de diez puestos en la parrilla de salida, sino que además no le temblaba la mano al sancionar de forma contundente a un hombre, Romain Grosjean, que ha tenido siete incidentes en doce salidas de este campeonato. El francés tendrá que pagar 50000 euros y además no participará en Monza, donde seguirá el espectáculo dentro de siete días.

 

Escrito por Quique Ballesteros