ESCRITO POR QUIQUE BALLESTEROS

 

Sabor de boca inmejorable para un Fernando Alonso, que después de partir en la décima posición, afrontaba una carrera, la de Ferrari en casa, para paliar daños menores. A pesar de que durante el fin de semana, junto con el McLaren, se presentaba como favorito no solo a la pole si no también a la victoria. Sin embargo, una pieza suelta en su monoplaza en la Q3 de la fase de clasificación le relegó a lugares más retrasados que no invitaban al optimismo.

Pero, desde luego, 2012 es el año del asturiano. Después de la mala Q3 en la tarde de ayer, Fernando Alonso remontó siete puestos para alcanzar un podio que se antojaba imposible al inicio de carrera. Llegó a ser segundo pero Sergio Pérez, con una estrategia diferente y con unas ruedas blandas con un rendimiento sobrenatural, le adelantó a falta de ocho vueltas para la conclusión.

Victoria de Lewis Hamilton, que obtuvo su cuarta victoria, la segunda consecutiva (tras Hungría) tras haber obtenido la pole. Rodó de principio a fin con el único escollo de adelantar a un desgastado por aquel entonces Sergio Pérez, que todavía no había parado.

Peor suerte corrió su compañero Jenson Button que, cuando estaba tranquilamente en segunda posición, se cargó la bomba de gasolina diciendo adiós definitivamente al Mundial. Algo parecido le pudo pasar a Mark Webber, que a tres giros de la conclusión se deshacía la estabilidad de su monoplaza, hacía un trompo, volvía a pista, llegaba a duras penas al box y abandonaba. Muy negro para el aussie que solamente se limitó a copar posiciones muy mediocres.

Pero la gran noticia ha residido en un Sebastian Vettel, que defendiendo la quinta plaza luchó contra Fernando Alonso, llegando a realizar una maniobra ilegal en los dos primeros sectores empujando al ovetense a la arena de Monza. El vigente campeón del mundo, una vez superado, fue castigado con un Drive Throught; remontó de nuevo hasta el sexto puesto acercándose a un Kimi Raikkonen muy lento, pero para entonces ya había anunciado problemas técnicos con su Red Bull. Se quedó estancado a seis giros para la conclusión. Fiasco para los de Chris Horner.

Kimi Raikkonen, sin KERS, conservó el quinto lugar, a pesar de la amenaza de unos Mercedes GP que terminaron de manera descomunal en Italia, pero que para ello tuvieron que utilizar dos paradas. Michael Schumacher sexto y Nico Rosberg séptimo. Completó los puntos Paul di Resta, Kamui Kobayashi y, finalmente, Bruno Senna que arrebató en el último suspiro la décima plaza a Daniele Ricciardo.

La remontada

Fernando Alonso, que partía décimo, daba cuenta en la salida de Nico Hulkenberg y de Paul di Resta. En la primera vuelta se deshacía en contrarrecta de Kamui Kobayashi y en la Variante del Rettifilio de Kimi Raikkonen. Posteriormente, le retuvo en su progresión Michael Schumacher, del que no tardó en quitarse antes de librar la batalla ya comentada con Sebastian Vettel.

Cuando vagaba en cuarto lugar, rompía Jenson Button. Y en puestos de podio, Felipe Massa se dejaba adelantar fácilmente ya sabiendo que Sergio Pérez que, primero utilizó duras y luego blandas, venía imparable. Una lástima para el brasileño quedarse fuera del cajón tras el gran fin de semana realizado.

Se termina, por tanto, la temporada europea de Fórmula 1 con un líder, el español, cada vez más afianzado. Tan solo restan siete Grandes Premios que serán lejos de este continente. El desenlace del campeonato del mundo más igualado de los últimos tiempo toca a su fin… Y tiene color español.

 

Escrito por Quique Ballesteros