El del pasado domingo no sólo tenía la importancia de ser el partido más trascendental y esperado de la historia del fútbol español. También escondía detalles y curiosidades vitales para el futuro del fútbol.
En el campo se enfrentaban dos selecciones con una trayectoria invertida, intercambiada, alternada,… tan de ciencia-ficción, que uno se para a pensar si realmente todo esto ya estaba planeado por algún cosmos.

Estaba Holanda, con su fútbol rácano y agresivo… y estaba España, practicando el Fútbol Total.
Y echando la vista atrás sólo te viene una palabra a la mente: “Ironía”. Y es que resulta tan irónicamente macabro lo que sucedió en el Soccer City que hasta el holandés con menos sentido del humor hubo de lanzar una sonora carcajada al viento.
Repasemos un poco la historia, en dónde nació la filosofía de fútbol con la que España es campeona de Europa y del Mundo y descojonémonos en armonía al finalizar de leer el artículo.
En los años 70, un entrenador llamado Rinus Michels inventó un sistema de juego revolucionario con el que dominó Europa durante años. Después de un tiempo consiguiendo éxitos en el Ajax y en el Barcelona, llegaría a la selección holandesa y la bautizarían como el ‘Fútbol Total’, después de hacer un Mundial 74’ realmente asombroso en el que dominaron de principio a fin y perdieron injustamente en una final ante la Alemania defensiva de Beckenbauer. La filosofía consistía básicamente en un estilo de libertad ofensiva sobre los diez jugadores de campo. El objetivo era dominar la posesión del balón, marear al contrario y ganar jugando bien. Para eso, todos debían ser atacantes y defensores, sacrificarse en la presión y tener bien atados los mecanismos del juego para no regalar ningún balón. También fue el precursor del ‘La trampa del fuera de juego’, una táctica vital para funcionamiento del sistema pues permitía jugar con la línea defensiva adelantada, lo que provoca mayor presión sobre el rival y un agobio constante.
Este hombre fichó por el Barça a principios de los 70 y un año antes de irse se trajo a Johan Cruyff, el hombre que hizo posible la consagración de su sistema (mayormente en la selección, pues en el Barça coincidieron poco) y la mayor leyenda de este estilo de fútbol revolucionario. Desde el momento de su fichaje, en el Barça se adoptó ese estilo de juego como propio y se instauró en La Masía. Se ganó una liga, una copa de ferias, una copa del rey y también surgieron algunos hitos como el 0-5 del Bernabéu.
Desde entonces en el Barça se juega -o se ha intentado jugar, dependiendo del entrenador- el ‘Total Football’. Desde que Rinus se fue en el 74 a entrenar a Holanda, y Johan siguió su estela como ‘cerebro del Barça’, el principal requisito para ser entrenador del Barcelona era tener un estilo de juego ofensivo. El Total Football per se se divide en cuatro etapas: la original, con Rinus y Johan -curiosamente la menos exitosa-; la de Cruyff como entrenador, en donde llegó la verdadera ambrosía y se crearía el Dream Team; la de Frank Rijkaard, alumno de Rinus en la Eurocopa del 88, y la actual de Pep Guardiola, alumno aventajado de Cruyff en la etapa del Dream Team. Las tres últimas etapas, como podéis ver, nos pillan cerca en el tiempo, y son muy culpables en los recientes éxitos de nuestra selección.
Han surgido pocos imitadores del Fútbol Total. Quizá porque es más fácil jugar a no encajar goles, quizá porque no tengan las armas necesarias, o quizá porque el fútbol en general ha evolucionado en una “cagarrutia” defensiva. Lo cierto es que los pocos imitadores que han surgido han sido alumnos, o bien de Rinus o bien de Johan.
Rijkaard, Guardiola, Charly Rexach, Van Basten, Ruud Gullit… unos con menos éxito que otros, pero a los que verdaderamente quiero llegar son a los protagonistas de la Selección: Luis Aragonés y Vicente Del Bosque.
Ambos adoptaron el Total Football para nuestra Roja, apoyados en el ejemplo del Barça y en su cerebro, Xavi, y de esa filosofía nace nuestro mayor éxito.
Hace dos años, ante Alemania.
…Y el domingo, ante la propia Holanda y los ojos de Johan Cruyff y de todos holandeses que suspiraron al cielo en recuerdo de Rinus, conseguimos el Mundial, por primera vez, nuestra primera estrella, gracias a Holanda, gracias a Rinus, gracias a Cruyff, gracias a todos sus imitadores, gracias al Barça, a los demás equipos por aportar las piezas del engranaje, y sobre todo, gracias, Iniesta.
Por otro Iniestazo.
Ahora recemos que de este éxito compartido entre el Barça y España nazcan más imitadores, y el fútbol vuelva a ser un espectáculo de goles y juego ofensivo. ¡Viva España!

Escrito por Del_Pier0

