ESCRITO POR PERI
Gran triunfo del Barcelona esta noche en la final de la Copa del Rey ante un Athletic de Bilbao que apenas tuvo opciones y que se vio impotente ante el aluvión de juego del equipo azulgrana en una primera media hora espectacular.
Muy buen ambiente en el Calderón, como es habitual en este tipo de partidos, con las dos aficiones volcadas animando a sus equipos.
La polémica de la semana se despejó minutos antes del comienzo del encuentro, cuando tras empezar a sonar las primeras notas del himno español, el estadio respondió con una pitada monumental que superó a la de la anterior final que disputaron ambos equipos en Valencia en el 2009.
Athletic Club 0-3 FC Barcelona.
“Los Leones” de Bielsa saltaron con Iraizoz; Iraola, Ekiza, Amorebieta, Aurtenetxe; Javi Martinez, De Marcos, Muniain; Susaeta, Llorente e Ibai Gómez al terreno de juego, mientras Guardiola presentaba a Pinto; Montoya, Mascherano, Piqué, Adriano; Xavi, Iniesta, Busquets, Alexis, Pedro y Messi en esta cita a orillas del Manzanares.
Foto realizada por Vanessa Marina
El partido comenzaba con un Athletic muy motivado, quizá demasiado. La presión con la que intentaban taponar la salida del balón del Barcelona fue su sentencia, ya que tan sólo 28 segundos después de comenzar el partido, Messi tuvo la primera ocasión de gol en un contraataque, con un disparo que se marchaba fuera rozando el palo.
Pero esto sólo era el presagio de lo que estaba a punto de venir. A los 2 minutos de juego, un remate de Pedro dentro el área era desviado por Aurtenetxe a córner. Xavi ejecuta el córner, y tras un rechace, el balón vuelve a caer a los pies de Pedro, que esta vez no perdona y fusila a Gorka, que llega a tocarla pero no puede impedir que la pelota acabe dentro de su portería.
Llegaba el 0-1 muy pronto, un jarro de agua fría para el Athletic, que recordaba a lo ocurrido en la final de la Europa League contra el Atlético de Madrid.
El Barcelona tocaba y dominaba a placer sin que el equipo bilbaíno pudiera hacer nada. Messi la volvió a tener a los 15 minutos, pero su disparo fue desviado a córner por Gorka.
No perdonaría el argentino nuevamente en el minuto 20, cuando tras recibir un pase sensacional de Iniesta, batía a Gorka por arriba con poco ángulo, poniendo el 0-2, que visto lo visto hasta ese momento hacía presagiar una goleada culé.
Minuto 24. Sin tiempo para respirar, Xavi pasa a Pedro, que desde fuera del área cruza el balón y pone el 0-3, que prácticamente sentenciaba el partido.
Un minuto después llegaba el primer acercamiento del Athletic, con un tiro de Susaeta desde dentro del área que Pinto rechazaba. Muy poco bagaje para el tiempo que se llevaba transcurrido.
En el minuto 26 Messi respondía con un mano a mano con el portero, pero su intento de vaselina se quedó corto y Gorka paraba sin dificultad.
Eran unos minutos de locura, ya que un minuto después, en el 27, llegaba la única jugada polémica del partido. Llorente se internaba hacia la portería y era agarrado y derribado por Piqué. Penalty claro y posible expulsión que el árbitro no señaló y que podría haberle dado vida al partido.
A partir de este momento el partido se tranquilizó, y apenas hubieron ocasiones hasta el final del primer tiempo.
Foto de Vanessa Marina
El segundo tiempo nada tuvo que ver con el primero. En el Athletic entró Ander Herrera, que había empezado en el banquillo tras pasar una semana con gripe.
El Barcelona, muy relajado, dejó el dominio al Athletic, lo que igualó bastante el encuentro, con un Athletic en busca del gol que le metiera en el partido y un Barcelona saliendo a la contra de forma muy peligrosa.
En el minuto 51 la tuvo Ibai en un mano a mano con Pinto, pero su intento de vaselina se marchó fuera cerca del palo.
Fue una de las ocasiones más claras del conjunto vasco, que buscaba el gol con insistencia pero sin suerte.
El partido transcurría con la misma tónica, pero pasaban los minutos y el marcador no se movía. A falta de 15 minutos para la conclusión la tuvo Aurtenetxe con un remate de cabeza completamente solo, pero el balón se marchó fuera.
A pesar de ello, el Athletic nunca se rindió y no perdió la cara al partido, pero no gozó de más ocasiones claras. El Barcelona, en cambio, puedo marcar de nuevo en algún contraataque, pero ni Messi ni Cesc estuvieron afortunados.
No dio tiempo para mucho más, el árbitro señaló el final del partido y el Barcelona se proclamó campeón de forma muy merecida. Un broche de oro para Guardiola, que abandona el club con un palmarés envidiable.
Escrito por Peri














