Las expectativas se han cumplido en esta copa del rey y en esta final: el Regal Barça no es sólo un buen equipo de baloncesto que sabe hacer un juego impecable, sino que ha demostrado, hoy, otra vez, que probablemente sea el mejor de Europa.

El partido comenzó con pesos muy parecidos a los dos lados de la balanza. El acierto de Basile en la línea de tres puntos rompió el resultado a un 16-10 que pudo contrarrestar el Madrid a base de corazón, más que cabeza para dejar un 19-16 a final de los primeros diez minutos de juego.

Fran-Vazquez-Gonzalez.jpg

El segundo cuarto ya fue totalmente azulgrana y al descanso el marcador apuntaba un merecido 40-25 para los de Xavi Pascual. El espíritu de Fran Vázquez junto con detalles de gran calidad de los Navarro, Ricky, Mickeal, etc. ensancharon la delgada línea que separaban a ambos equipos al comienzo del partido, sin olvidar que los culés partían como grandes favoritos, pero la victoria madridista frente al Caja Laboral nos obligó a cambiar esa perspectiva tan fija que los aficionados del baloncesto teníamos, y había ilusiones por un choque mucho más igualado. La defensa del equipo catalán era una armadura sin fisuras. Tras la primera línea defensiva esperaban muy unidos dos pívots para intimidar posibles penetraciones o intentos de ataque de unos “cincos”, que en el Madrid, exceptuando al lituano Lavrinovic, no pudieron con la altura y calidad de Vázquez, Ndong, Lorbek o Morris. En la otra parte del campo, cuando el Real Madrid tenía que flexionar rodillas, la situación era bien distinta. Ricky o Navarro penetraban y llegaban a dejar unas bandejas muy fáciles, que reflejaban a la perfección la pasividad defensiva de los blancos, que no sabían cómo parar el tanque azulgrana.

Todo el segundo tiempo fue un dulce paseo para el Barcelona, que sólo tuvo que divertirse y jugar a lo que sabe: baloncesto. El Real Madrid únicamente disfrutó de un amargo honor en el último cuarto, el cual ganó 24 a 16, aunque se intuía que era más bien una relajación por parte del Barcelona, que una incapacidad de pararle los pies al, de hecho, subcampeón de la copa del rey. La victoria ascendió a 80-61, espejo de lo que en la cancha se ha visto, espejo de todas las enhorabuenas que han y van a recibir cada uno de los jugadores del Regal, espejo de la justicia y espectáculo del que todos hemos disfrutado hoy.

La clave: la defensa

El mejor ataque es una gran defensa, ¿quién, a estas alturas, no sabe esto? Si en 8 minutos sólo dejas a tu rival anotar tres puntos, tu rival se desespera. Una buena defensa no sólo tiene que ver con datos o estadísticas, sino con el autoestima tan bajo que vas a dejar a tu contrincante. Hoy hemos visto pérdidas de balón innecesarias y tiros mal elegidos por parte de los de Messina, y esto no ha sido porque no sabían hacerlo mejor, sino porque ya no podían. Progresivamente el nivel blanco iba bajando, porque su cerebro cada vez estaba más exprimido, intentando buscar esa solución que nunca llegaba, mientras los minutos iban pasando demasiado rápidos, el aro cada vez se hacía más pequeño y la pelota más grande. El ataque del Barça, simplemente, normal. No hace falta marcar más de 80 ni de 70 puntos cuando tienes al equipo de enfrente rendido.

Real Madrid: fichas de ajedrez perdidas entre cuadrados resbaladizos

Esa es la impresión que este Real Madrid impregnó en los ojos de los espectadores. No cabe duda que la calidad individual de todos sus jugadores es envidiable y, por qué no decirlo, igual o superior a la del Barcelona. Sin embargo, el baloncesto no son piezas sueltas, y solo si los engranajes funcionan, la pieza funcionará. Por eso hoy se ha hecho justicia, porque se ha notado que el Madrid no es todavía un equipo sólido equiparable a los grandes, y necesita palas, cemento y sudor para fijar sus primeros ladrillos de lo que promete ser un galáctico conjunto, pero que, todavía, se queda en proyecto con grandes aspiraciones.

Cabeza Vs Espíritu

No es que el Regal no tenga espíritu, es que su cabeza lo supera. Felipe Reyes ha luchado bajo los aros como nunca, y se ha visto incapaz de coger tantos rebotes como nos tiene acostumbrados porque la cabeza catalana siempre colocaba dos jugadores más altos que él y mejor situados bajo tablero. Sergio Llul ha corrido como nunca pero no con el resultado de siempre. No ha importado la sed de venganza que se respiraba en el vestuario merengue, una cabeza fría siempre derrotará a una ilusión. Un Barcelona como el de hoy, siempre derrotará a un Madrid desordenado y desconocedor de cómo romper las líneas defensivas blaugranas. En definitiva, la pizarra culé ha vencido, aunque es de menester apuntar que, tras una pizarra como la que hemos aplaudido hoy, existen muchas horas de trabajo, algo que el Real Madrid necesita para estar a final de temporada o el próximo año en las portadas de los periódicos como gran ganador, y no como gran promesa.

Enhorabuena Regal FC Barcelona, merecido campeón de la Copa del Rey 2010.

Jaka-Lakovic.jpg

Escrito por Alberto Rosado “áLboR”