Se cumplieron los pronósticos y el F.C. Barcelona, en una temporada para enmarcar, se ha proclamado por primera vez en su historia campeón de liga y ha completado un triplete histórico al conseguir Liga, Copa de la Liga y Copa del Rey en un mismo año, haciendo bueno el esfuerzo económico que el club había realizado en la sección de fútbol sala. Seguro que los hombres de Marc Carmona no olvidan este 2011 y ya pensarán en los títulos europeos, pues será el equipo español que nos represente el año que viene en el viejo continente.
Temporadón igualmente de Caja Segovia, equipo que llegaba como tapado y fue capaz de deshacerse de uno de los favoritos, Inter MoviStar, en octavos de final, y que ha sido un dignísimo finalista al forzar el quinto y definitivo partido, y estar hasta el último segundo con posibilidades de llevarse el título.
No se vinieron abajo los de Jesús Velasco con el tempranero gol de los azulgranas, y es que Saad adelantaba a los suyos a los 9 segundos de iniciarse el encuentro. El partido era un “toma y daca” constante con ambos equipos buscando la portería contraría, aunque no fue hasta el final del primer tiempo cuando llegarían los goles, Carlos ponía el 2-0 para los locales y en el último minuto de la primera mitad Esquerdinha, es una de sus múltiples genialidades, recortada distancias en el marcador.
La segunda parte comenzaba con Caja Segovia buscando el empate y Barcelona saliendo bien a la contra, en una bonita pared entre Lin y Fernandao, éste último hacía el tercero para su equipo desatando la locura en el Palau. No se rindieron los de Jesús Velasco y, a falta de cinco minutos para el final, Cidao, jugando como un portero jugador batía a Cristian poniendo el suspense en el marcador.
El último tramo fue de infarto para ambos conjuntos, Caja Segovia con portero jugador dejando su portería vacía, volcado sobre la meta local, tuvo el gol en las botas de Matías y Esquerdinha pero Cristian y el palo lo evitaron. Los de Marc Carmona pudieron sentenciar el partido en dos disparos desde su propio campo de Chico, sin portero Caja Segovia, pero ambos se fueron desviados.
A falta de nueve segundos los visitantes protestaron una decisión arbitral que nadie entendió al señalar una falta en ataque de un jugador segoviano dentro del área cuando Matías se disponía a disparar a puerta. Jesús Velasco y todo su banquillo protestaron airadamente esta decisión, pero no hubo tiempo para más. F.C Barcelona vencía 3-2 En el quinto y definitivo partido de la final para alegría de los casi 7.000 espectadores que llenaban el Palau.
Escrito por Ana Rodríguez







